La deuda de Samuel volvió al centro del debate público luego de que maestros jubilados de la sección 50 exigieran el pago de 829 millones 908 mil pesos que el estado les adeuda desde 2024. La protesta se realizó en la sede del Congreso local y puso sobre la mesa una pregunta clave: ¿por qué, pese a resoluciones judiciales y recursos federales recibidos, el pago sigue sin concretarse para más de 15 mil docentes retirados?
La movilización se dio en un contexto de revisión del Presupuesto 2026. Ahí, los jubilados pidieron una partida específica para cubrir el adeudo. El reclamo fue directo y documentado. También fue insistente. Aseguran que el dinero llegó al estado, pero no a quienes lo esperan desde hace meses.
Una Exigencia Que Se Arrastra Desde 2024
Decenas de maestros jubilados acudieron a la Torre Legislativa para pedir que el Congreso incluya una partida que permita saldar la deuda. El monto, precisaron, asciende a 829 millones 908 mil pesos y corresponde a pagos pendientes desde 2024.
Durante la manifestación pacífica, la representante de pensionados y jubilados de la sección 50, Lucilda Pérez, recordó que existe una resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que ordena el pago del adeudo. Aun así, la instrucción no se ha cumplido.
Los jubilados sostienen que la falta de pago no se debe a la ausencia de recursos. Señalan que el estado recibió más de 7 mil 500 millones de pesos en participaciones federales, de las cuales podría destinarse una parte para cubrir la deuda.

Recursos Hay, Pero El Pago No Llega
El argumento central de los maestros es simple. El dinero ingresó a las arcas estatales. Sin embargo, no se asignó para cumplir con las pensiones pendientes. Por ello, pidieron al Congreso que, al ajustar el Presupuesto 2026, etiquete una partida exclusiva para saldar el adeudo.
La exigencia apunta también a la Tesorería estatal. Los jubilados esperan encontrar disposición del encargado del despacho, Ulises Carlín, para destrabar el pago. Recuerdan que el anterior tesorero aceptó públicamente que la deuda existía.
Según relatan, después de reconocer el adeudo, la postura oficial cambió. De un día para otro, la narrativa pasó a negar la obligación de pago, pese a que el compromiso quedó por escrito. Esa contradicción alimentó la inconformidad y derivó en la protesta.
La Deuda De Samuel Y El Impacto Social
Para los maestros jubilados, la deuda de Samuel no es solo un número. Representa ingresos que dejaron de recibir miles de familias que dependen de su pensión. Muchos de ellos, señalan, enfrentan gastos médicos y necesidades básicas que no admiten más retrasos.
La protesta reflejó el desgaste de una espera prolongada. Durante la manifestación, Lucilda Pérez sufrió una descompensación y tuvo que ser atendida por personal médico del Congreso. El hecho evidenció la tensión acumulada y la urgencia del reclamo.
Los jubilados insisten en que no piden un favor. Exigen el cumplimiento de un derecho reconocido por la máxima autoridad judicial del país. En ese sentido, recalcan que el problema no es legal, sino administrativo y presupuestal.

Presupuesto 2026 Bajo Presión
La revisión del Presupuesto 2026 se convirtió en el momento clave para los jubilados. Consideran que ahí existe la oportunidad de corregir una omisión que se arrastra desde el año pasado. Por eso, solicitaron a los legisladores incluir una partida específica que garantice el pago.
El planteamiento es claro. Sin una etiqueta presupuestal, el adeudo puede volver a postergarse. Con ella, el estado tendría la obligación de ejecutar el pago sin margen para interpretaciones.
En ese escenario, la discusión presupuestal dejó de ser un trámite técnico y pasó a ser un tema social. La deuda afecta a un sector que ya cumplió con su vida laboral y que depende de ingresos fijos para subsistir.
Sección 50: Más De 15 Mil Afectados
La sección 50 agrupa a más de 15 mil maestros jubilados que esperan el pago. El monto global del adeudo dimensiona el problema. No se trata de casos aislados, sino de una obligación con impacto masivo.
Los pensionados subrayan que el estado ya aceptó el compromiso en el pasado. Por ello, consideran injustificable que ahora se pretenda desconocerlo. La resolución judicial refuerza su posición y deja poco espacio para la duda.
En los últimos meses, el tema se mantuvo latente. Sin embargo, la falta de avances concretos llevó a los jubilados a manifestarse públicamente y a presionar para que el asunto se resuelva en el próximo paquete presupuestal.
Una Deuda Que Sigue Abierta
Hasta ahora, no existe una fecha definida para el pago. Tampoco se ha confirmado la inclusión de una partida específica en el Presupuesto 2026. Mientras tanto, la deuda permanece y la incertidumbre crece entre los afectados.
El caso se convirtió en un símbolo de las tensiones entre promesas financieras y su cumplimiento. Para los jubilados, la pregunta sigue sin respuesta: si el dinero llegó, ¿por qué no se pagó?
La deuda de Samuel se mantiene como un pendiente que combina cifras millonarias, resoluciones judiciales y una exigencia social que no ha sido atendida. El desenlace dependerá de lo que ocurra en el Congreso durante la definición del próximo presupuesto.
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